viernes, 6 de noviembre de 2015

Plan C se presenta en un entorno de Cultura

Ayer jueves, se presentó Plan C en unos encuentros organizados por el Ministerio de Educación y Cultura, Secretaría de Estado de Cultura. Previamente había sido seleccionado entre más de doscientos proyectos de toda España y quedó entre los diecisiete mas interesantes. Ante un amor de más de trescientas personas Paco Cano, el alma mater del proyecto, desgranó y detalló Plan C. UN paso más en la proyección exterior del plan. En pocas fechas tendremos impreso y preparado para su divulgación el diagnóstico de la ciudad que han realizado todas y todos los voluntarios que apoyan e integran Plan C.  El futuro más inmediato de Plan C ya contempla una fase más activa y de acciones como continuación a este largo período de reflexión y trabajo. 

martes, 24 de febrero de 2015

Rosalía


Hoy, 24 de febrero, es el aniversario del nacimiento de Rosalía de Castro. De la mano de mi padre aprendí a amar el gallego en sus versos, por eso hoy un recuerdo a esta mujer sensible, a mi padre, a la poesía y a la muy hermosa lengua de Galicia. Ahí quedan unos versos


Campanas de Bastabales,
cando vos oio tocar,
mórrome de soidades.

Cando vos oio tocar,
campaniñas, campaniñas,
sin querer torno a chorar.

Cando de lonxe vos oio
penso que por min chamades
e das entrañas me doio.

Dóiome de dór ferida,
que antes tiña vida enteira
e hoxe teño media vida.

só media me deixaron
os que de aló me trouxeron,
os que de aló me roubaron.

Non me roubaron, traidores,
¡ai!, uns amores toliños,
¡ai!, uns toliños amores.

Que os amores xa fuxiron,
as soidades viñeron...
de pena me consumiron.

jueves, 19 de febrero de 2015

Leica


Mi vieja y querida amiga Leica se ha ido. No era de una raza pura y noble, más bien de esa indeterminada mezcla que hace que los perros sean aun más entrañables y dignos de cariño. Ella sabía hacerse querer y con una mirada te ganaba y conseguía de ti ese trocito de jamón o de galleta, una maravillosa embaucadora a la que no podías negar nada. Y ayer me comentó su dueña, Fátima, que se había quedado dormida en un jardín, tranquila y sin sufrimiento. Se ha ido con una discreción y una bondad dignas de envidiar, tal  y como querríamos para uno mismo. La voy a echar de menos, su mirada implorante de cualquier cosa que estuviera comiendo, esos paseos tirando de la correa y soltando unas gotitas de pis cada dos metros, esos momentos en que buscaba calor a tu lado, en definitiva la recordaré como la perrita leve, amable y cariñosa que siempre fue. Si Platero hubiera nacido perro sería Leica, si Leica hubiera nacido persona hubiera sido encantadora, seductora y alegre. Besos y abrazos amiga mía. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

El hombre de la esquina azulada

Hubo un tiempo en el que los hombres se referían a sí mismo como héroes o cobardes. Eran los tiempos en que se hablaba de ellos por la cantidad de almas que enviaban al Hades, de cuánto tiempo resistían el envite del amado por los dioses. Tiempos antiguos y lejanos en los que el acero de la hoja elegía a sus víctimas y no el que empuñaba, o así lo escribió el argentino ciego y erudito. Hubo un tiempo en el que los hombres no corrían de un lugar a otro del mundo sabiendo lo que se iban a encontrar, eran los tiempos en que la ignorancia alimentaba a la imaginación y un viajero esperaba cualquier cosa, El Dorado, seres mágicos y fantásticos, monstruos inabarcables, ciudades que desbordaran la más febril imaginación, cualquier cosa menos la seguridad de un hotel y la salvaguarda de un tour operator. Añoro esos tiempos probablemente porque no los conocí pero siempre me pareció más justa la muerte a los pies de los muros de Ilión que en una residencia para mayores abandonado y solo. Al menos alguien leería mi nombre asociado a los compañeros de Héctor o de Aquiles, con suerte hubiera sido marinero de Odiseo y  trabajado el remo y las escotas del Argos. Pero nací en los tiempos y los lugares de la seguridad. Y ya estoy viejo para deportes de riesgo y aventura. Además, creo en el destino y después de media vida venerando a Borges voy y me encuentro la esquina azulada de Buenos Aires que me predijo en un  poema. Tres versos y una fotografía con tres décadas por medio. Unos versos de un argentino que más parecía ser inglés, y sospecho que era más que parecía. Una fotografía de un español que lo era a pesar suyo, como todos, aunque al final no le desagradara. Como siempre, entre ruinas circulares y tigres soñados, todo se vuelve un bucle sin fin

lunes, 27 de octubre de 2014

He comprado un poema

Caminaba por mi ciudad en la mañana de este sábado pasado, un día luminoso y primaveral en pleno otoño. No marchaba sin dirección, desocupado, sino que iba a la compra, ya se sabe, pan, vino, aceite y algo de pescado. Aun así mi marcha era pausada y disfrutando de la vida que las calles de mi ciudad ofrecen en los sábados luminosos. Y me topé con la desigualdad, realmente la desigualdad iba asomándose a mi camino cada cien metros en la persona de gente que pedía limosna. Mujeres, hombres, más ancianos o más jóvenes, pero todos haciendo visible que somos una sociedad con serios problemas de pobreza y de personas que están pasando malos momentos. Pero esa desigualdad que me topé, las otras ya se asimilaban al paisaje, era diferente y se dirigió a mi de manera distinta a los demás.
Se trataba de un hombre que debía rozar los sesenta años, quizás fuera más joven porque la vida en la calle deteriora a las personas, y que sostenía un puñado de folios en su mano. Alargando su brazo con los papeles hacia mi directamente me dijo "¿me compra un poema?". Desconcertado seguí caminando y en el esfuerzo de aplicar mi decisión de no dar limosna nunca. Sin embargo al tercer paso me volví, no podía dejar desamparado a un poeta, a un hombre que no mendigaba sino que ofrecía algo. Y la mercancía que ponía ante mis ojos no era digna de desprecio, eran versos. Así que saqué un solitario euro y se lo dí. Un folio con unos versos pasaron de su mano a la mía. Mientras un educado "espero que le guste" acompañó el gesto. Firma como J. Bella y no me parece un mal poema. En su homenaje, a este poeta callejero y víctima de los tiempos injustos que nos han tocado, ¿hubo tiempos de justicia alguna vez?. Lo reproduzco. Y como el poeta Bella les digo "espero que les guste".

CONTRADICCIÓN

Gimiendo en la más alta
cima, al caer de las lágrimas
en el fresco soto.

¡Oh contradicción oportuna
destruye la unidad que
aplasta!

Tensa el arco su fortuna
y la flecha hiere sin
compasión en la propia locura

Más allá en el Silencio,
alguien sonríe y canta
una canción sin sol ni luna.

Al pie del epitafio
un clavel se marchita,
más abajo un cadáver dormita.

Sopla el viento fuerte, y
despierta a este muerto sin vida,
y allá en lo lejano,
en el vacío, 
alguien de esta suerte de unión participa.